Jigging para principiantes

Esta técnica de pesca, llamada jigging, tiene su nombre a partir del tipo de señuelo utilizado: el “jig”. Consiste en un gancho moldeado, generalmente de plomo, con forma de pez. Los jigs están pensados para recrear el movimiento vertical de un pez que se dirige a la superficie, por eso también conocemos la técnica como “pesca vertical”. 

¿Qué es el jigging?

La modalidad consiste en arrojar de manera libre hacia el fondo marino el señuelo e ir recuperándolo a ritmo constante a través de la línea y los movimientos de la caña, de este modo se simula la trayectoria de un pez pequeño hacia la superficie y sirve de atractivo para atrapar peces grandes.

A pesar de su reciente aumento de popularidad, el jigging es una de las técnicas de pesca más antiguas del mundo, con orígenes que pueden rastrearse en Japón y en la Polinesia desde hace cientos de años.

Por regla general, se realiza en profundidades desde los 30 hasta los 250 metros y en zonas donde haya diferencias considerables de profundidades, abundancia de alimentación para peces pequeños y por ende, presencia constante de grandes predadores.

¿qué es el jigging?

 El Jig

Sin ir más allá en los diseños, podemos establecer dos grupos: los duros y los blandos. Estos últimos consisten en un gran cabezal emplomado y un anzuelo simple, en el que se enhebra un pequeño cuerpo siliconado. Proporcionan un movimiento realista y son muy efectivos para aquellos peces que comen de manera lenta. Sin embargo, resultan menos efectivos en el fondo, bajan despacio y exponen gran resistencia a las corrientes.

Por otra parte, los jigs duros parecen hojas de un cuchillo, pueden ser largos o cortos y a diferencia de los blandos, bajan con rapidez y proporcionan grandes resultados en profundidad. Según la distribución del peso en la zona trasera o central, y lo asimétrico de su perfil, servirán mejor para pescar un tipo de pez u otro.

Los jigs están disponibles en una amplia gama de colores. Se ha comprobado que las tonalidades cromáticas influyen de diferente manera según la profundidad en la que se trabaje. Además, pueden presentar otro tipo de efectos adicionales, como brillo o fosforescencia, que podrían tener una incidencia importante a la hora de lograr un mejor desempeño durante el proceso de pesca vertical.

El peso, que varía según el modelo adquirido, oscila entre los 60g y los 400g y tiene un efecto directo en la velocidad de la caída.

“Ingredientes” para el jigging: pautas para adquirir el material adecuado.

Además del jig, el equipo básico para esta modalidad de pesca no es otro que la caña, carrete y línea de la que se sujeta el jig. Los componentes variarán en función de las características propias del lugar donde se realice la pesca.

Actualmente cualquiera de los elementos pueden adquirirse en una amplia gama de modalidades y existe una gran oferta de diferentes marcas. Incluso pueden adquirirse en forma de “packs para jigging”.

Al igual que otros tipos de pesca, no hay una caña que se adapte a todas las ocasiones. Una buena caña para jigging deberá ser ligera, permitir el movimiento en forma de parábola y ser lo suficientemente resistente para aplicar la fuerza necesaria para levantar al pez. Se recomiendan las que posean una medida entre 1,50 y 2,50 metros.

Se utilizan carretes de jigging o si se posee alguno con pocos rodamientos pero que sean fuertes y firmes.

 Ventajas de la técnica

– Es una modalidad de pesca bastante activa que no da lugar al aburrimiento mientras se practica.

– Permite acceder a una gran cantidad y variedad de peces.

– Puede realizarse a motor parado o a deriva, con el consecuente ahorro de combustible.

– Permite recorrer y cubrir una amplia zona de pesca.

 Recomendaciones prácticas

– Si es principiante en esta técnica pida asesoría a la hora de adquirir su equipo en función de la zona en la que vaya a pescar.

– La velocidad del trabajo será proporcional al tipo de pez y a sus hábitos de alimentación, así como de las corrientes propias del lugar. En principio, se recomienda iniciar desde el fondo con tiros largos, suaves y lentos e ir incrementando la fuerza y el ritmo en la medida que se vaya subiendo. No hay ‘un’ ritmo sino que hay que ir experimentando diversas secuencias hasta obtener la más efectiva y aquella que permita optimizar las capturas.

– Elegir un día con condiciones de mar y viento estables y zonas alejadas de la pesca comercial o influencia humana. Preferiblemente, como expusimos al principio, zonas con profundidades diferenciadas como los arrecifes o las formaciones rocosas, pues son los lugares preferidos de caza de los grandes peces depredadores.

Finalmente, una buena condición física permitirá realizar la práctica del jigging de manera constante y óptima, explorando las posibilidades de ejecución hasta encontrar el ritmo más adecuado a su contexto de pesca.

Más información en los siguientes artículos

Técnica jigging en aguas abiertas

Pesca serviolas con técnica jigging.

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