Renacen los Astilleros de Sevilla

Tras cuatro años sumergidos en las cenizas de los trámites burocráticos y los concursos de acreedores, los Astilleros de Sevilla parecen resurgir como Ave Fénix de entre sus propias cenizas. Así se desprende de las noticias que se han publicado en las últimas semanas, que asocian la reapertura de la industria naval sevillana con el Astillero Cotnsa de Huelva.

Sevilla, a pesar de estar tierra adentro, siempre ha estado ligada al mar. No hay más que pasear por el centro para ver continuas referencias a la actividad marítima de la ciudad, que tiene bastión en el Archivo de Indias (baluarte de la historia del Nuevo Continente). Desde el siglo XIII hay constancia de astilleros en Sevilla. Las Reales Atarazanas, hoy en el centro de la ciudad y objeto de una permanente polémica por su utilización, son el testigo más antiguo que se conserva. No obstante, los arqueólogos han podido constatar la existencia de varios muelles en diversos puntos de la ciudad, adaptados a la situación del Guadalquivir.

Astilleros Sevilla

La industria naval sevillana tuvo su vorágine en el siglo XX, con la construcción de los astilleros en el sur de la ciudad, cerca de la antigua esclusa. Tras una convulsa historia el dique se cerró en 2010 y la empresa fracasó inexorablemente en 2011. Desde entonces han sido varios los intentos por poner a flote a la industria de la construcción naval. En estos días de finales de 2014 parece que esa idea podría materializarse y que en unas semanas llegarían los primeros barcos a reparar a las instalaciones navales de Sevilla.

Astilleros Cotnsa de Huelva y Sevilla

Desde el Puente del V Centenario aún no se aprecia movimiento en las instalaciones del astillero sevillano. Sin embargo, las noticias y los comunicados de las instituciones apuntan a la pronta puesta en servicio del astillero.

Urbano Alonso, propietario de los Astilleros de Huelva, pretende hacer en Sevilla la misma labor que en la capital onubense. Un proyecto similar que comprometa a la industria auxiliar naval para poner en marcha el astillero sevillano. De momento tiene una autorización provisional de 18 meses para comenzar la actividad. El empresario gallego ha creado una sociedad mercantil: Astilleros del Guadalquivir, que encauzará toda la gestión del astillero de Sevilla.Astilleros Sevilla2

En un principio se pretende ofrecer servicios de reparación, para lo que se contará con una plantilla de 40 personas, según indican fuentes de la empresa. Si bien se anuncia la construcción de dos barcos pesqueros de 40 metros encargados por un armador árabe y que podrían comenzar a construirse a principio de 2015. El contrato parece que está pendiente de algún fleco suelto; el que sí parece estar firmado es el de reparación de un buque que llegará a la dársena sevillana durante la segunda quincena de diciembre.

Los astilleros de Sevilla podrían llegar a contratar a 200 personas, según Cotnsa, cuando estén plenamente operativos. Para lo que ha de contar con las licencias oportunas del Ministerio de Industria y con una cartera de clientes. El dragado del Guadalquivir también es una necesidad, pues permitiría la entrada de grandes buques y la posibilidad de repararlos en la capital hispalense.

El grupo Cotnsa no está exento de culpa, y sus administradores han tenido que cerrar varias industrias similares en Vigo y Portugal. No obstante, se han ganado un voto de confianza tras la puesta en marcha del Astillero de Huelva, dedicado principalmente a la reparación y construcción de buques de pequeños porte, como los 7 barcos de pesca de 100 GT que tiene encargados por parte de un armador argelino.

 

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One Response

  1. Juanito

    diciembre 14, 2014 6:27 pm, Responder

    Esta es una buena noticia. Todo lo que sea activar la industria del País es algo que se tiene que apoyar dando todo tipo de facilidades (dentro de un orden, claro está). El hecho de que el empresario que está detrás no sea modélico no debería ser motivo de crítica. En estos tiempos un empresario tiene que ser bien considerado, aunque sea malo. Si fuera bueno, entonces habría que hacerle un monumento.

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