Puesta a punto de una embarcación de recreo

Llega el buen tiempo y con ello, la mejor época para pasear nuestras embarcaciones de recreo. Antes de hacerlo, debemos tener en cuenta una serie de directrices y patrones que nos ayuden a poner a punto nuestra embarcación.

¿Nos toca pasar la inspección?

Primero de todo, debemos saber si nos toca pasar la inspección, conocida como ITB. Si nuestra embarcación es mayor de 6 metros de eslora, debe pasar la inspección cada cinco años, siempre y cuando no sea mayor de 15 metros o el casco sea de madera, en ese caso, deberemos pasar un reconocimiento intermedio en seco, al segundo o tercer año, tras la última inspección. Si por el contrario nuestra embarcación cuenta con un tamaño menor a 6 metros de eslora, no tenemos que pasar dicha inspección.

En los últimos años ha habido un crecimiento notable de la flota de embarcación de recreo en el territorio español, por ello, la Administración promulgó el Real Decreto 1434/1999 para garantizar la seguridad de la vida humana en el mar. La inspección técnica (ITB) es parte esencial y de suma importancia y no debemos tomarlo a la ligera, ya que, nuestra embarcación será revisada por unos ojos expertos que comprobarán el estado y funcionamiento de todos los elementos que afectan a la seguridad de la embarcación y los tripulantes.

Gentry Eagle. From Momist.

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Conceptos básicos para la puesta a punto.

Los amantes de la navegación conocemos y somos conscientes de la existencia de unos conceptos básicos que nos van a ayudar a orientar la realización de la puesta a punto de nuestra embarcación. A modo de ejemplo, podríamos señalar alguno de estos conceptos y los elementos de seguridad que requieren de unos altos parámetros de vigilancia y control.

Por lo que se refiere a la estanqueidad de nuestra embarcación debemos prestar especial atención en la estructura cuidando de no encontrar ningún defecto. Tendremos que comprobar la unión orza casco,así como, la de arboladura casco. También cabe revisar las válvulas de fondo y de costado, sin dejar de comprobar también la bocina, la abertura de cubierta y las bombas de achique. Por ello es importante la varada de nuestra embarcación, ya que, podremos limpiar de algas o de sustancias adheridas todas las partes, lo que nos facilitará la revisión de todo lo mencionado anteriormente. Todo ello de suma importancia para garantizar que no se filtre el agua en la superficie de nuestra embarcación.

La energía y propulsión también requiere de nuestra exigencia, por lo que, revisaremos el anclaje del motor, vibraciones, ventilación, circuito de combustible, escape de gases, circuito de refrigeración, baterías, cableado, fusibles y empalmes. En embarcaciones a vela tendremos que revisar los palos y crucetas, grilletes y tensores, jarcia fija y de labor, anclajes, obenques y stais, drizas, escotas y cabos.

No debemos dejar de revisar la pala y la mecha, vigilando que no hayan oxidaciones en las mismas. Revisar guardines, transmisores y poleas, a la par que, comprobar el funcionamiento de equipos y la cadena de fondeo. Importancia vital para tener un gobierno fluido y sin contratiempos.

Uno de los apartados que más dejamos de lado por error, pero que, es de suma importancia, es la habitabilidad. Revisaremos la seguridad sobre cubierta. Haremos especial hincapié en candeleros y pasamanos, así como, en la comprobación de que la cubierta posea un suelo antideslizante. Vigilaremos la ventilación, la posible extracción de cocina, si la hubiera, y echaremos un vistazo al circuito de gas.

Comunicaciones dentro de la embarcación

Por lo que atañe a las comunicaciones dentro de la embarcación contaremos con un equipo emisor receptor homologado o radiobaliza, para que en caso de emergencia puedan desde la administración marítima, localizar nuestro paradero. Con la radiobaliza tendremos que realizar diversas revisiones, como por ejemplo, comprobar el dispositivo automático de liberación, así como, la caducidad de su batería.

Imprescindible contar con equipos homologados donde cabe destacar chalecos, luces de navegación y señales de socorro,así como, material náutico. También deberemos revisar los extintores de a bordo. Todo ello es indispensable para preservar la seguridad a bordo de nuestro barco.

Y por último, echaremos un vistazo para ver si se debe proceder al cambio de filtros y de aceite del motor y de la reductora, al apriete de la correa del alternador y de la bomba de refrigeración, sustituyendo el impulsor de la bomba por uno nuevo.

Para finalizar, aprovecharemos la situación de nuestra embarcación para darle una mano de pintura y hacer una limpieza general. Con todo esto, nuestra embarcación estará lista para la temporada. ¡A disfrutar de la navegación!

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