El barco más grande del mundo es un catamarán de 124 metros de manga

El ingenio naval parece no conocer límites. Así cabe pensarlo tras la puesta a flote del que es el barco más grande del mundo hasta la fecha: el Pieter Schelte. Un buque dedicado a la eliminación e instalación de plataformas petroleras, sus estructuras de anclaje y el tendido de tuberías submarinas. En el Pieter Schelte todo son cifras mayúsculas: tiene una eslora de 382 metros y una manga de 124 metros. Es tan largo como el Empire Estate y tan ancho como la torre del Big Ben. Un barco construido en Corea que ha iniciado recientemente una ruta hasta Rotterdam, donde le instalarán dos enormes grúas y lo dejarán listo para trabajar en unos meses.

Pieter Schelte

Pieter Schelte, un nombre polémico

La empresa suiza Allseas es la propietaria del Pieter Schelte, si bien aún no está operativo y la compañía ya ha anunciado la construcción de un barco mayor en 2020. Allseas es una empresa dedicada a la ingeniería offshore. Su precursor y fundador fue acusado de trabajar para la armada nazi, aunque después expiró sus culpas luchando en la resistencia holandesa. Algo que ha propiciado que en Holanda se le considere un héroe.

Como señal del vínculo entre la empresa Allseas y los Países Bajos, la compañía ha decidido concluir la construcción del mayor buque del mundo en Rotterdam. En la Autoridad Portuaria parecen haberse puestos muy contentos. Le van a dedicar una dársena en exclusiva a esta mole de acero y tecnología mientras duran los trabajos para instalarle dos grandes grúas a popa. Aunque antes de que llegue deben dragar el canal por el que ha de entrar a puerto.

Grandes cifras para un gran barco

El Pieter Schelte nació con vocación de ser uno de los grandes. Allseas confió su construcción al astillero coreano Daewoo Shipbuilding, el mismo que se ocupó de la construcción de los “gigantes del mar”, los triple E de Maersk. Para llevar a cabo la labor la empresa de ingeniería naval ha pagado 2377 millones de euros al astillero de Corea del Sur, que sin embargo no entregará el barco totalmente construido. Hace unos días salió el Pieter Schelte de Daewoo hacia Rotterdam, donde concluirán las labores de puesta a punto.

Las dimensiones y características del Pieter Schelte no solo sorprenden en el apartado económico, sino también en sus características navales. Se trata de una rara concepción de barco. En la vista de planta que se puede ver en segundo lugar en esta imagen, se observa como tiene dos proas, debido a su forma de catamarán.

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  • Eslora total: 477 metros (incluida la grúa para tender tuberías)
  • Manga: 124 metros
  • Eslora entre perpendiculares: 370 metros
  • Calado y francobordo: 30 metros
  • Desplazamiento en máxima carga: 932 000 toneladas
  • Capacidad de carga de plataformas: 48 000 toneladas
  • Capacidad de carga de estructuras: 25 000 toneladas
  • Velocidad de crucero: 14 nudos
  • Potencia motriz: 127 400 CV (8 motores)
  • Hélices: 13 Rolls Royce (sistema de posicionamiento dinámico)
  • Tripulación: 571

Esos son los datos básicos, después llegan las peculiaridades: como que es capaz de transportar 27 000 toneladas de tuberías sobre cubierta, con diámetros de hasta 20,7 metros; o que puede variar su calado en 25 metros para realizar las operaciones de instalación y eliminación de plataformas.

Pieter Schelte 2

Limpiar el Mar del Norte

El propósito de la empresa armadora del Pieter Schelte es ofrecer a las compañías petroleras un barco capaz de eliminar plataformas viejas e instalar nuevas con las máximas garantías para el medio ambiente. El diseño del barco está optimizado para trabajar en el Mar del Norte, gracias a su escaso calado y a las características plataformas petroleras de esta zona de la Tierra. Aquí las plataformas offshore no están flotando, sino ancladas al fondo mediante estructuras (jackets). Este barco es capaz en un solo viaje de transportar la estructura en popa y la plataforma en proa. Eso sí, cuando llega a puerto debe contar con la colaboración de barcazas, dado que no dispone de medios propios para desprenderse de la carga.

El Pieter Schelte puede resistir los embistes de los temporales que redundan en el Mar del Norte. Gracias un completo sistema de posicionamiento dinámico los operarios pueden instalar y eliminar plataformas (con las delicadas operaciones de precisión que eso requiere) aún habiendo olas de 3,5 metros. Toda una hazaña para un gigante al que su propia empresa ya le ha buscado un “hermano mayor”.

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