Protegerse del sol

Digamos la verdad, a veces por pereza o porque nos gusta ponernos morenos pasamos de ponernos crema solar. Hay que tener claro que es muy peligroso. Veamos aquí una serie de consejos para protegernos de nuestro amigo Lorenzo durante el crucero veraniego.

En el barco hay que tener toldo, eso es lo primero. El bimini no sólo nos protegerá del sol durante el día, sino que durante la noche nos permitirá cenar fuera en la bañera sin demasiada humedad.

fondear barco en marina

Si somos aficionados a las regatas, en lugar de un toldo estructural es aconsejable montar uno tipo tienda de campaña, que se desenrolla sobre la botavara y que cuando no está en uso se esconde en uno de los cofres de la bañera. Otro invento más precario es utilizar una sombrilla; venden unos artilugios para acoplarla a un winche, pero corremos el riesgo de que a la primera racha el chiringuito nos quede desmontado.

En navegación no podremos tener el toldo puesto, así que toda precaución es poca. La crema solar hay que ponérsela al menos 20 minutos antes de la exposición solar, así que si estamos de crucero es lo primero que hay que hacer por la mañana al levantarse. Y luego habrá que ir aplicándosela constantemente, especialmente después del baño y después de pasarse la toalla para secarse.

Elijamos la más alta protección. En el mar, el sol rebota sobre la superficie de agua, casi como si estuviéramos en la nieve. Además, no nos damos cuenta pero el sol no perdona: aunque no sintamos su calor gracias al viento, quema de lo lindo.

Los dermatólogos recomiendan comprar un frasco nuevo de crema solar cada año. La crema del año anterior pierde parte de sus cualidades si ha entrado en contacto con el aire, lo que ocurre con la mayoría de las botellas del mercado.

Las gafas de sol, una gorra o visera y una camiseta también serán fundamentales en navegación.

Para combatir los efectos del sol también hay que beber mucha agua, y para ello conviene tener siempre una botella de agua a mano, en la bañera. De lo contrario, si la dejamos dentro, siempre encontraremos una excusa para bajar a la cabina más tarde. En este sentido, recordemos que las bebidas alcohólicas deshidratan mucho.

Por supuesto, lo mejor es evitar exponerse a Lorenzo durante las horas en que el sol está más alto, entre las 12 y las 16 horas, aproximadamente. En un barco esto es difícil, ya que encerrarse en la cabina tampoco es que sea muy agradable, así que hay que tomarse estas recomendaciones muy seriamente.

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