Navegar con niños

A partir de una cierta edad los niños ya son más o menos autónomos y a bordo no tenemos que estar constantemente pendientes de ellos, pero siempre hay que tomar una serie de precauciones. La más importante, sin ninguna duda, es que lleven en todo momento el chaleco salvavidas, tanto en navegación como en puerto.

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El chaleco salvavidas no está reservado sólo a los niños que no saben nadar. Aunque sean ya unos expertos, es necesario que lo lleven siempre porque en caso de una caída accidental al agua podrían golpearse la cabeza y perder el conocimiento. Por esa misma razón hay que llevarlo también durante la estancia en puerto, a bordo. De esta forma los padres podemos estar más tranquilos mientras el niño explora la cubierta y juega con total libertad, siempre respetando una serie de reglas a bordo. Aconsejamos también dejarles puesto el chaleco mientras juegan en el muelle, porque el tema de pescar cangrejos o dar de comer pan a los peces es siempre un entretenimiento con algo de riesgo.

 

Los niños tienen que poder entretenerse a bordo, tienen que poder jugar por cubierta, explorar la cabina como si fuera una casita… De lo contrario ellos se aburrirán y nosotros no podremos relajarnos durante las vacaciones, que de eso se trata. Por eso hay que darles cierta libertad, siempre dentro de unos límites, y por eso hay que prever juegos y hacerles varias propuestas. Las posibilidades son infinitas, desde juegos de mesa hasta los clásicos juguetes, cuentos o algo más activo como ir a explorar el nuevo puerto al que hemos llegado o, como hemos dicho, ir a pescar cangrejos.

 

Pero, más allá del juego, es importante responsabilizarse de las tareas de un barco. Pueden ayudar a cocinar, poner la mesa, fregar los platos, barrer el suelo, pasar la manguera por cubierta. A partir de los tres años, y si la propuesta es hacerlo junto a papá o mamá, para ellos es también toda una experiencia el poder hacer cosas de mayores.

 

Todo, obviamente, deberá hacerse respetando unas ciertas reglas de seguridad. Aparte del tema del chaleco salvavidas, es fundamental que el barco esté equipado con una red anticaídas que cubra todos los guardamancebos. Es verdad que si hacemos regatas a veces entorpece algunas maniobras, pero en un crucero con niños puede ahorrarnos más de un susto.

 

A los niños les encanta ir descalzos, pero a bordo es muy peligroso, porque es fácil golpearse con alguna polea o algún elemento del acastillaje o la jarcia, así que hay que calzar a los chavales. Y por supuesto los zapatos tienen que ser cerrados, unas chanclas de poco valen en estos casos.

 

Además, si los niños aún no son mayores, hay que tener en cuenta que navegar de ceñida con el barco escorado puede que no sea muy agradable para ellos. En este caso uno de los adultos deberá ocuparse sólo de ellos, sentándolos en el regazo, por ejemplo, para que así se sientan seguros.

 

Por último, otra precaución a tomar será protegerles del sol, pero este punto lo veremos con detalle en un siguiente post.

 

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One Response

  1. carlos gonzález

    julio 25, 2014 11:17 am, Responder

    Redes y chalecos son fundamentales! Las hay de todo tipo pero hay un chaval en BCN que teje las redes anticaídas a mano. Muy chulas y reforzadas. La tienda se llama redes náuticas o algo así.
    Salu2

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