La nao Santa María sale a flote tras cinco siglos hundida

Un equipo de submarinistas dirigido por Barry Clifford dice haber descubierto los restos de la nao Santa María, aquella que formó parte de la empresa de Cristóbal Colón en pos de las Indias. La expedición, sufragada por el canal Historia, no las tiene todas consigo, levantándose varios interrogantes en torno al descubrimiento y volviéndose a poner sobre la mesa los misterios en torno a Colón y sus viajes.

Clifford no se define como arqueólogo, sino como explorador marino. En su haber cuenta con el “descubrimiento” y rescate de varios barcos emblemáticos hundidos por todo el mundo. En la década de los 70 rescató del fondo del mar los restos del Plymouth y años más tardes lo que quedaba del Whydah, ambos barcos del siglo XVIII. Utilizando un detector de metales logró delatar la presencia de los pecios, cargados de monedas y dotados de decenas de cañones. Estas peripecias le han valido un lugar en el mundo de los rescates de barcos históricos hundidos, lo que ha llevado a Clifford trabajar con las grandes productoras de documentales: BBC, National Geographic y recientemente con el canal Historia, baluarte económico en el descubrimiento de la nao Santa María.

El misterio de la nao Santa María

La carabela Santa María se supone que era el mayor de los tres barcos que utilizó Colón en su primer viaje a las Indias. A razón de su armador, Juan de la Cosa, insigne navegante y cartógrafo, se cree que la nave fue construida en unos astilleros cántabros, aunque hay quien asegura que la puesta de la quilla fue en El Puerto de Santa María, residencia habitual del marino. De ahí podría haber tomado su nombre.

Aunque en la Orden que autoriza a Colón a arrendar los barcos que le llevarían a América se habla de tres carabelas, en varias ocasiones, en los diarios de navegación y documentos relacionados, se menciona a la “nao” Santa María; no se sabe si en su significado de nave o en referencia a ser la mayor de las embarcaciones. Sea como fuere, la Santa María nunca regresó del periplo, embarrancando en un bajo de arena frente a las costas de La Española (República Dominicana y Haití) el día de Navidad de 1492. El diario de Colón menciona que al timón iba un grumete sin experiencia, lo que encolerizó al genovés al verse privado de su nave. Tras intentar salvar el barco se dio por perdido, utilizándose sus maderas y enseres para construir el fuerte Navidad.

Mapamundi elaborado por Juan de la Cosa

Controversias del descubrimiento

Barry Clifford, apoyado por su equipo, dice estar convencido de que el pecio que ha encontrado es la Santa María, sin embargo, han surgido voces discordantes que recelan de su descubrimiento. Para empezar no queda muy claro lo que Colón y sus hombres hicieron con la nave, pues en el diario se menciona que de la Santa María no dejó “ni un clavo”, al ser toda ella utilizada en la construcción del fuerte. Así lo pone de manifiesto Carlos León, arqueólogo al frente de la futura exposición sobre La Mercedes, localizada en aguas próximas a Gibraltar.

Por parte de voces expertas en hallazgos de este tipo y en patrimonio submarino, así como historiadores de la época, se pone en entredicho el descubrimiento de Clifford. Entre las razones expuestas destaca que la línea de tierra habría avanzado desde el hundimiento, por lo que el pecio no habría que buscarlo en el mar, sino en excavaciones en tierra. Así lo deducen desde la Sección de Patrimonio Naval de la Armada, basándose en estudios geológicos realizados en la zona.

A esto se suma el gran número de pecios localizados en la zona del hundimiento y los pocos datos aportados por el diario del genovés, donde no queda claro si quedó algún resto del barco a merced de la historia o fue completamente desarmado y aprovechado para otros fines.

La campana desaparecida

La historia atribuye a Rodrigo de Triana la hazaña de haber sido el primer tripulante en divisar tierra, lo que se anunció haciendo repicar la campana de la Santa María, siendo el instrumento que puso la música al “Descubrimiento”. Tras el hundimiento y posterior rescate de los restos de la nave, la campana pasó a formar parte de la torre del fuerte.

En 1994, un submarinista retirado de la Armada italiana, buscando los restos de la nao San Salvador frente a costas portuguesas, que se decía cargada de monedas y útiles valiosos procedentes del fuerte Navidad, localizó entre los restos del pecio la campana de la pérdida Santa María. Años después, en 2006, la pista de la campana desaparece, después de que se intentara subastar en 2002, quedando bajo la custodia de la empresa Activos y Subastas. Para Mazzara, descubridor del hallazgo, la campana podría haber vuelto a América, a una de empresas de rescate de tesoros, aunque no es más que otro misterio a sumar a los surgidos en torno a la nao Santa María.

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