Ibiza ampliará su puerto deportivo

La isla de Ibiza y su capital son un destino turístico habitual en la bitácora de cualquier marino. Su fortaleza medieval desde la que se domina el puerto es un atractivo más para la ciudad. El conjunto, Dalt Vila, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por su gran valor arquitectónico y su estado de conservación, así como por el enclave sobre una colina a cuyos pies se amarran embarcaciones privilegiadas dedicadas a la náutica de recreo. Pero Ibiza sobre todo es una ciudad y una isla volcada en el ocio. Sus locales de fiesta nocturno son una referencia mundial y sus calas el lugar deseado para pasar una jornada fondeado al sol mediterráneo.

Vista de Dalt Vila desde el puerto de Ibiza. Licencia CC.

Un puerto en constante cambio

El puerto de Ibiza alberga entre sus diques a buques de mercancías, pasaje y multitud de embarcaciones de recreo. La instalación ha visto aumentada su capacidad a lo largo de los años, sumando dársenas siempre escasas para la demanda de atraques. Para aliviar la situación el puerto se sometió hace unos años a una gran obra de ingeniería consistente en ampliar su superficie de abrigo en más del 100% de lo que tenía encerrada entre puntas. Fruto de esas inversiones han sido la construcción del dique de Botafoc, en las inmediaciones del faro homónimo. El propio dique y dos grandes pantalanes prolongados con duques de alba sirven de amarre para los buques de mercancías, singularmente para los que realizan líneas regulares con la península y para los que proveen de suministros a la isla.

Esta última ampliación ha supuesto evitar las maniobras de grandes buques mercantes en la dársena interior; aliviando la presión sobre prácticos y capitanes. Pero además supone ganar valiosos espacios que se pueden dedicar a la náutica recreativa, cuyas marinas están copadas de atraques y se ven incapaces de atender las crecientes demandas.

Nuevas instalaciones

El ente público Puertos del Estado a través de Ports de Balears y la Autoridad portuaria de Baleares (APB) ha anunciado hace unos días la nueva imagen que vestirá el puerto de Ibiza. En una primera fase se acondicionarán las dársenas de poniente y levante, incluyendo una obra de remodelación de la vieja estación marítima. Todas las medidas están encaminadas a facilitar y ofrecer atraques para buques de recreo de gran eslora; suponiendo un alivio para las marinas del puerto.

El proyecto presentado el pasado 1 de marzo responde al nombre de “Remodelación de la fachada marítima del puerto de Eivissa”. Abordando la primera fase en la que se trasladará definitivamente toda la operativa de mercancías a las instalaciones de Botafoc. El proyecto auspiciado por la APB comprende desde el muelle pesquero hasta el contradique, lo que se corresponde con la dársena interior. La primera etapa modificará los muelles sur de Ibiza, desde el contradique al muelle de Ribera.

El proyecto de remodelación nació en 2012, sufriendo hasta cuatro versiones para llegar a su redacción final, en la que se han puesto de acuerdo todas las partes actoras. Las obras comenzarán tras la campaña estival, inicialmente prevista para el 15 de septiembre de 2014, prologándose hasta el inicio de la nueva campaña de 2015. La APB espera que la primera fase concluya en mayo, ofreciendo las nuevas instalaciones para los meses de más actividad en la isla.

Cómo será el nuevo puerto

Según informa la Autoridad portuaria el nuevo puerto de Ibiza pretende ligar la ciudad con su puerto. Se priorizará la peatonalización de la zonas colindantes, creando además un carril bici. Para lograrlo se eliminarán las barreras que diferencian al puerto de la ciudad, tanto físicas como visuales. Los conductores lo tendrán más difícil para aparcar, pues se prevé eliminar los aparcamientos, dejando los imprescindibles para atender las necesidades de la marina. A lo que se suma la prohibición de circular por la zona, salvo determinados vehículos que presten servicios públicos, así como a los usuarios de los pantalanes adyacentes. El ayuntamiento supervisará que los elementos constructivos sean de la calidad y apariencia adecuadas para que casen con el entorno de Dalt Vila.

La remodelación afectará especialmente a la antigua estación marítima, edificio conocido como “Es Martell” (en la actualidad sin usar). La demolición de las instalaciones dará paso a un edificio más pequeño y diáfano, destinado a servicios de la marina y servicios públicos. El nuevo edificio tendrá una sola planta, frente a las tres actuales, y una superficie de un tercio respecto a lo que hay construido.

Con la nueva distribución la dársena de poniente quedará destinada al amarre de la flota recreativa, mientras la de levante acogerá a los grandes veleros y yates de gran eslora.

 

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