Emergencia en el Sorrento

La relación de los hechos las conocemos todos -más o menos- gracias al despliegue mediático en torno al incendio del ferry Sorrento. A falta de estudios definitivos, tan solo se pueden hacer algunas conjeturas basadas en los datos que se han ido desgranando con la investigación oficial y lo reportado por los medios de comunicación (en ocasiones contradictorios).

Pasarán fácilmente dos años antes de que la Comisión de Investigación de Accidentes e Incidentes Marítimos -CIAIM- elabore el correspondiente estudio y conclusiones del suceso, sin embargo, ya se pueden anteceder algunos aprendizajes de lo acaecido aquel 28 de abril.Sorrento

Por qué se incendió el Sorrento

El Sorrento es un ferry de carga rodada con dos cubiertas dedicadas a la estiba de vehículos y varios espacios destinados al alojamiento a bordo de pasajeros. En la travesía del siniestro el buque transportaba un total 123 unidades de transporte de bateas, 98 de ellas vacías y 25 llenas. Algo, por otra parte, habitual en un viaje de regreso desde Palma de Mallorca a la Península.

Según consta por las declaraciones iniciales el incendio se declaró en la cubierta principal (número 5), que no es la cubierta de embarque de la carga rodada, situada en un nivel inferior. En caso de que el incendio se hubiese producido en la cubierta 3 probablemente las consecuencias fueran más dramáticas.Sorrento desde el aire

Este tipo de embarcaciones está dotada de varios medios de extinción de incendios, algunos de ellos de activación a distancia sin necesidad de acción en el lugar por parte de la tripulación. Entre los sistemas contra incendios disponibles destaca el sistema fijo de efecto lluvia que se puede activar por zonas, permitiendo el control de la estabilidad del barco que se debe considerar por embarque de agua.

Según parece el incendio se originó como consecuencia de un cortocircuito en uno de las bateas refrigeradas conectadas a la instalación eléctrica del barco. A pesar de los sistemas de protección del buque, el fuego encontró en la propia batea material suficiente para tomar envergadura en los primeros momentos.Sorrento-babor

Habrá que esperar a las consideraciones y conclusiones finales dictadas por la CIAIM y sus recomendaciones al respecto. Pero todo apunta a que la tripulación actuó conforme a los protocolos, demostrando una vez más la necesidad de estar preparados y entrenados para actuar en caso de incendio, no ya solo en un buque de estas características, sino también en una embarcación de recreo.

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