El tesoro expoliado por Odyssey tiene fecha de exposición

Tras varios años de litigios y una completa restauración el tesoro de la fragata Mercedes podrá ser valorado por el público en una triple exposición organizada por la Armada, sumado el Ministerio de Educación y Acción cultural española. Esto es lo que se ha anunciado hace unos días tras haber concluido la documentación del tesoro recuperado y con la intención de exponer no solo las miles de monedas, sino la labor legal llevada a cabo para recuperar las piezas y el contexto en que se produjo el naufragio de la fragata Nuestra Señora de las Mercedes.

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Tres sedes para un tesoro

El 29 de mayo se inaugurará una exposición permanente en el Museo nacional de arqueología subacuática de Cartagena, tras la labor de incorporar el tesoro de la Mercedes a la cronología del museo. La exposición contará con ocho mil monedas, una muestra de las emisiones más representativas, además de piezas y objetos recuperados de la fragata hundida en 1804. A partir de aquí el tesoro se repartirá en dos sedes más: el Museo arqueológico nacional y el Museo naval.

“Un tesoro cultural” es el nombre de la exposición que albergará el Museo arqueológico nacional. El discurso expositivo mostrará las consecuencias del hundimiento de la Mercedes y pondrá en valor el cargamento que portaba. Además, a tenor de la batalla judicial ganada en 2009 contra la empresa cazatesoros Odyssey, la exposición procurará la promoción y necesidad de salvaguardar el patrimonio nacional subacuático. La muestra permitirá ver documentos históricos custodiados en el Archivo general de Indias de Sevilla y el Archivo de Simancas; contando con treinta mil de las monedas recuperadas y restauradas.

El trío de ases lo completa el Museo naval con la exposición “La razón frente al expolio”, en una clara referencia a la batalla legal emprendida a raíz del hallazgo en 2007 del pecio Mercedes en aguas del océano Atlántico. Las comisarias de la muestra quieren destacar las características de la fragata Mercedes, la misión que cumplía, el contexto histórico y las razones que la llevaron a sucumbir en el lecho marino. Adicionalmente se mostrará la labor desarrollada por la Armada española en la protección del patrimonio subacuático. Un modelo de la Mercedes según consta en los registros presidirá la exposición, junto con archivos datados en 1802 sobre la flota española.

Las exposiciones del Museo arqueológico y el Museo naval no tienen fecha aún fecha de inauguración, aunque desde la Armada se apunta a que será durante el verano cuando abran sus puertas.

Batalla naval y batalla legal

La fragata Nuestra Señora de las Mercedes se construyó en la bahía de Cárdenas, en La Habana. En 1786 se botó entrando a formar parte de la flota española ocupada de la ruta comercial entre España y América.

El 5 de octubre de 1804 capitaneada por el comandante José Manuel de Goicoa y Labart y con 282 hombres a bordo navegaba en demanda del puerto de Cádiz en una escuadra de cuatro fragatas al mando de José de Bustamante y Guerra. Estando en las proximidades de Cabo santa María, Portugal, cuatro embarcaciones de pabellón inglés obligaron a llamar a zafarrancho de combate. Las naves se emparejaron a “tiro de pistola”. Un emisario inglés abordó a la Medea, buque insignia de la flotilla española. La tardanza en su regreso hizo al comandante inglés Graham Moore sospechar, mandando dar un aviso con un disparo de cañón. Acción a la que se sumó el resto de la escuadra teniendo como resultado la explosión de la fragata Mercedes. El trío de naves restantes fueron apresadas y conducidas hasta el puerto de Gosport, Inglaterra. La batalla se cobró la vida de 269 marinos españoles y 2 ingleses.

Pasaron 203 años reposando en el lecho del golfo de Cádiz a mil quinientos metros de profundidad cuando la tripulación del buque Odyssey Marine Exploration localizó los restos de la fragata Mercedes. Medio millón de monedas de oro y plata acuñados en Lima en 1803 fueron extraídos y llevados a Estados Unidos, dando lugar a una batalla legal a tres bandas: Odyssey, el Gobierno de España y el Gobierno de Perú.

De una parte Odyssey alegaba la propiedad del tesoro por ser la empresa que lo localizó y rescató el contenido del pecio en aguas no jurisdiccionales españolas. De otro lado España reclamaba su legítimo derecho de propiedad por enarbolar la nave pabellón español y las monedas estar acuñadas por Carlos IV. Y por último Perú esgrimía ser el primer propietario del oro y la plata hechas monedas por España.

El 3 de junio de 2009 se firmó la primera recomendación por parte de un juez estadounidense de entregar el tesoro a España, a lo que Odyssey se opuso, en contra de la opinión de su gobierno. En diciembre del mismo año una sentencia ordenaba la devolución, pero la empresa presentó alegaciones. Un año después el Tribunal de apelaciones de Atlanta le negó la razón. Y el 31 de enero de 2012 el Tribunal supremo de EEUU firmó la sentencia definitiva que propició la devolución, llevada a cabo en dos aviones Hércules del Ejército español el 25 de febrero de 2012.

De esta forma llegaba finalmente a España el cargamento que partió de Montevideo el 9 de agosto de 1804, en tiempo de paz, a bordo de la fragata Nuestra Señora de las Mercedes.

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