El suroeste de Cerdeña, la costa de las dunas

Os proponemos aquí una ruta a vela por la costa suroeste de Cerdeña, con salida de Cagliari y llegada en Carloforte. Playas de dunas blancas y lenguas de roca granítica configuran un paisaje de belleza salvaje ideal para un crucero de una semana.

Salimos de la bahía de Cagliari, conocida como Golfo de los Ángeles según una leyenda que cuenta que aquí ángeles y demonios libraron una dura batalla por el control de esta región. Lucifer, derrotado, habría caído con su caballo en el promontorio de Capo Sant’Elia, creando así la llamada “Sella del Diavolo”.

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Pasada la bahía de Cagliari, navegamos cerca de una costa de largas playas de arena dorada, de Santa Margherita di Pula hasta Nora, la ciudad más antigua fundada en Cerdeña. A causa de la protección natural que ofrece, fue en sus inicios un puerto fenicio y púnico, y luego ciudad romana; de hecho aún hoy Nora es una de las localidades de origen romano mejor conservadas, y se pueden visitar aún el foro, el teatro, varios complejos termales y algunos templos, así como un mercado y restos de casas, algunas decoradas con preciosos mosaicos. Nora es además famosa porque aquí se encontró la famosa Estrella de Nora, un bloque de piedra sobre el cual se grabó en fenicio “Shrdn”, es decir, “Shardana”, “Sardegna”, “Cerdeña”. Es el primer documento escrito conocido en el que figura el nombre de esta isla italiana.

Doblamos Capo Spartivento y a pocas millas podemos hacer un baño en Chia Su Giudeu, una magnífica playa de arena clara y aguas turquesas, con dunas de hasta 20 metros de altura. Se aconseja hacer snorkelling, ya que es una zona rica en fauna marítima.

Seguimos hacia el oeste y llegamos a Cala Cipolla, una pequeña calita con arena y rocas, decorada con pinos y cipreses, que configura una apetecible piscina natural. A partir de aquí se alternan las playas de arena blanca y las lenguas de roca granítica y argilosa, hasta Capo Malfatano.

Más adelante, otra escala obligada es Tuarredda, que está protegida por el islote homónimo. Esta calita, que cuenta con playa, ofrece una buena protección ya que se esconde detrás del Capo Malfatano, al que preside una torre que data de 1578, y que tenía funciones militares y de control.

También en Capo Piscinni encontramos una de estas torres, y es aconsejable hacer una excursión a pie para descubrirla. Además, es una calita de colores preciosos que invita a hacer más de un baño.

Seguimos nuestro recorrido y llegamos a Isola Rossa, delante de Porto Tramatzu. Estamos en el punto más al sur de Cerdeña, a sólo 189 kilómetros de África.

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Después de Porto Zafferano navegamos hacia la espléndida playa de Le Dune, en Porto Pino. Sorprende por los pinos que crecen entre altas dunas de arena blanca, un verdadero paraíso de película.

Toca ahora alejarse de la costa por obligación, por la zona militar del Poligono di Capo Teulada. Así que ponemos rumbo a destino, al archipiélago de Sulcis, con la isla de Sant’Antioco, conectada a tierra firme mediante una lengua de tierra, y con la isla de San Pietro, bautizada así porque al parecer San Pedro hizo escala en esta antigua colonia genovesa a causa de un temporal en el transcurso de un viaje de vuelta de África a Roma. Carloforte es la capital, llamada así en honor de Carlo Emanuele III de Savoia, rey de Cerdeña, que invitó a varios navegantes genoveses a habitar la isla, entonces deshabitada. Se aconseja hacer la vuelta de las islas, para conocer Punta Nera, Punta delle Colonne y Golfo della Mezzaluna, entre otras maravillas naturales.

 

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